A NCI-designated Comprehensive Cancer Center
BY City of Hope | 2 de junio de 2018
"¿Cómo podemos decirles a las personas que coman más vegetales si el lugar más cercano que los vende queda a 20 millas? ¿Cómo podemos decirles que hagan ejercicio si el parque está deteriorado y es peligroso?"
 
Las sabias palabras de la investigadora y profesora de City of Hope, Kimlin Tam Ashing, Ph.D. destacan un punto importante sobre el riesgo de padecer cáncer, en especial para las personas en las comunidades pobres. El lugar en el que vive es importante.
 
El entorno tiene una conexión directa con el bienestar general y el riesgo de padecer cáncer. Vivir en condiciones estresantes daña su salud. Cuando la comida rápida y poco saludable es accesible y es imposible conseguir alimentos saludables, las tasas de obesidad aumentan. Y la obesidad está vinculada a un mayor riesgo de padecer cáncer.
 
Las personas que se esfuerzan por sobrevivir día a día simplemente no pueden mudarse a un vecindario mejor. Pero gracias a los individuos y las organizaciones de avanzada, existen más oportunidades para que las personas mejoren su salud y su calidad de vida, y disminuyan el riesgo de padecer cáncer, estén donde estén. Estos son algunos ejemplos:
 
Seeds of Hope: En lugar de simplemente donar comida a los más necesitados, Tim Alderson, el líder del brazo de justicia alimentaria de la Diócesis Episcopal de Los Angeles, ideó un plan para que las propiedades desocupadas de la iglesia (especialmente en vecindarios de bajos recursos, y poco acceso a alimentos) se transformaran en pequeñas granjas, en donde plantan granos saludables y enseñan a las personas a comer de manera inteligente. Este programa increíblemente exitoso está haciendo la diferencia en más de 100 comunidades.
 
CCARE — El Centro de la alianza comunitaria para la investigación y educación (CCARE) de City of Hope (dirigido por Ashing): visita vecindarios sin recursos e incentiva a los vendedores a exhibir los alimentos saludables de manera más prominente. También trabajan con los vendedores de comida saludable para incentivarlos a aceptar los cupones para alimentos. Cuando se necesita un cambio a gran escala, el equipo incluso enseña a los miembros de la comunidad a presionar por su propio bienestar.
 
La gente de CCARE también dirige un programa basado en las escuelas llamado "Comer, Mover, Vivir", que educa a los niños sobre lo que hay que hacer y lo que no para prevenir el cáncer y la diabetes.
 
Todos son pasos buenos e importantes. Pero Ashing sostiene que debe hacerse mucho más.
 
"Hablamos entre nosotros, trabajamos juntos. Vamos en la dirección correcta. Pero está claro que se necesitan cambios en políticas. La educación, la salud, la vivienda y entornos seguros: estos no son solo privilegios, son derechos humanos fundamentales".