Purging pancreatic cancer with bacteria-based immunotherapy

Un estudio muestra avances con la detección temprana del cáncer de páncreas

Puede que la pieza que falta del rompecabezas para mejorar los resultados para el cáncer de páncreas sea la capacidad de identificar los tumores con anticipación. Generalmente la enfermedad se extiende a otros órganos antes de que aparezcan síntomas. Como resultado, la cirugía —actualmente el método de mayor éxito para tratar el cáncer de páncreas— solo puede aplicarse en uno de cada cinco pacientes.
 
Si la ciencia puede desarrollar una forma de detectar los tumores malignos del páncreas antes de que las personas presenten problemas, como dolor abdominal, y antes de que las células cancerosas hayan colonizado otras partes del cuerpo, la sociedad podría ver logros con respecto al cáncer de páncreas.
 
Esta es precisamente la visión de Syed Rahmanuddin, M.B.B.S., M.B.A, de City of Hope, profesor asistente de investigación de radiología diagnóstica y director del Centro de Imagenología Oncológica en 3D.
 
“La detección temprana es fundamental”, dijo. “Estamos trabajando en la creación de la mamografía para el cáncer de páncreas”.
 
Syed Rahmanuddin
Syed Rahmanuddin, M.B.B.S., M.B.A.
Este esfuerzo tuvo un impulso adicional con una publicación en la edición Frontiers of Oncology del 8 de septiembre de 2021. Rahmanuddin y Daniel Von Hoff, M.D., un distinguido profesor del Translational Genomics Research Institute (TGen), Translational Genomics Research Institute (TGen) un afiliado a City of Hope, realizaron un estudio para demostrar la capacidad para predecir la agresividad del adenocarcinoma pancreático, el tipo más común de cáncer de páncreas.
 
El estudio evaluó las radiografías de 28 participantes que incluían pacientes de City of Hope y participantes de un ensayo clínico en Honor Health de Scottsdale, Arizona. El equipo del estudio, que incluyó investigadores de Honor Health, MD Anderson Cancer Center y Massachusetts General Hospital, analizaron las imágenes obtenidas mediante tomografías computarizadas, que producen radiografías de tres dimensiones.
 
Más concretamente, Rahmanuddin y sus colegas usaron la imagen de perfusión, una técnica en la que se inyecta a las personas un medio de contraste que hace que la sangre sea altamente visible para la exploración, y se toman varias imágenes periódicamente. Esto resulta útil para identificar las células cancerosas que se dividen rápidamente, mismas que requieren más cantidad del oxígeno presente en la sangre en comparación con otros tipos de células.
 
Para el cáncer de páncreas, este tipo de imágenes de varias fases tiene por finalidad capturar los estadios principales mientras la sangre que se rastrea se mueve por el organismo del paciente, desde el corazón a las arterias, a las venas y al hígado. En este estudio, el equipo de investigación se centró específicamente en la fase arterial y la fase venosa.
 
Las imágenes se analizaron usando inteligencia artificial y una herramienta matemática basada en la física llamada Marley Equation, que fue creada por Rahmanuddin y nombrada en honor a la Kemper and Ethel Marley Foundation, que ha financiado algunas de sus otras investigaciones.
 
Cuando los investigadores graficaron el flujo sanguíneo en lo que llaman una curva de tiempo, intensidad y densidad, encontraron una importante correlación: Su método predijo con exactitud el tiempo que la sangre analizada permanecía en la fase venosa, y una fase venosa más larga —una indicación de que hay más células cancerosas alimentándose del oxígeno de la sangre— determina la presencia de un cáncer más agresivo.
 
“Creemos que estos hallazgos determinan que nuestro enfoque único de analizar la fase venosa podría permitirnos detectar el cáncer de páncreas en su estadio más temprano”, dijo Rahmanuddin.
 
Él y sus colegas planean validar este enfoque en una población de estudio más grande. También esperan unir la perfusión prolongada de la sangre con un exceso de VEGF, una proteína que las células cancerosas usan para provocar el crecimiento de venas nuevas que las alimenten (y otro posible marcador de cáncer de páncreas).
 
Si se triunfa, el objetivo final es llevar este procedimiento de prueba a pacientes con alto riesgo de cáncer de páncreas, con factores como la presencia de diabetes, obesidad y antecedentes familiares de la enfermedad, así como con variables del estilo de vida, que incluyen el consumo de tabaco, una dieta con un alto contenido de grasas y consumo de alcohol. En estos casos, una curva de tiempo, intensidad y densidad que indique una fase venosa significativamente prolongada podría ayudar con la detección en aquellos que tengan la enfermedad en un estadio temprano.
 
“Hay demasiadas personas diagnosticadas con cáncer de páncreas que tienen opciones limitadas en cuanto a las terapias que pueden ayudarlas a vivir más tiempo”, dijo Rahmanuddin. “Debemos averiguar exactamente cómo podemos diagnosticar a los pacientes más temprano. Mi mayor prioridad es encontrar esa prueba lo antes posible”.
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