A NCI-designated Comprehensive Cancer Center
BY Stephanie Smith | 5 de agosto de 2016

 

 

Lilly*, que tenía cáncer cerebral terminal, practicó el yoga con una dulce sonrisa dibujada en su rostro, realizando las posiciones con la sensación de alivio y tranquilidad que producen los movimientos suaves y las respiraciones profundas. La Dra. Lisa Mueller, instructora de yoga en City of Hope dijo: "Aceptó mejor esa etapa de su vida". "Aprovechó su práctica y respiración para encontrar el consuelo y agradecimiento".

El yoga es una práctica antigua que combina las respiraciones con los movimientos y puede ser un potente reductor del estrés, mejorar el estado de ánimo y reducir la presión sanguínea. Se estudia actualmente como un probable y potente complemento al tratamiento contra el cáncer que puede mejorar los síntomas, la perspectiva y la calidad de vida en general.

"No cabe duda... sí ayuda"

Algunos estudios sobre los pacientes de cáncer que practican yoga, en su mayoría mujeres con cáncer de seno, sugieren que reduce el estrés, el dolor y la fatiga, y además mejora el sueño. Pero Mueller, también oncóloga, dice que los estudios formales le importan menos que lo que ella ha podido observar entre los pacientes con los que ha trabajado los últimos 10 años.

"No cabe duda. Sí ayuda", dice Mueller. "El yoga ha ayudado a todos a los que les he dado clases". Los beneficios que ella ha notado entre los pacientes con cáncer incluyen:

  • menos dolor
  • menos ansiedad y miedo
  • menos náuseas y fatiga
  • mejor sueño
  • mejor memoria (menos lagunas mentales o "quimio cerebro")
  • alivio de la neuropatía (un tipo de dolor en las terminales nerviosas)
  • más fuerza y flexibilidad

5 posiciones sencillas para pacientes

La práctica de yoga no tiene que ser vigorosa ni con demasiada dificultad para ser terapéutica. Mueller sugiere cinco posiciones sencillas para los pacientes, combinadas con respiraciones profundas y conscientes, que se pueden modificar de acuerdo con la habilidad física del paciente.

Mueller dice que aun los pacientes sometidos a terapias agotadoras pueden obtener beneficios del yoga, siempre y cuando el médico lo autorice. Su clases semanales en el campus de City of Hope son restaurativas y se concentran en la relajación, en el descanso y en movimientos ligeros. (Las clases se imparten en español e inglés, y se anima a que los pacientes acudan con un familiar para formar un vínculo durante lo que es una experiencia difícil).

Las respiraciones conscientes también ayudan

Si venir a clase es difícil, Mueller sugiere respiraciones conscientes en intervalos durante el día como una manera de obtener algunos de los mismos beneficios de la clase. Tres respiraciones lentas y sostenidas durante el día le pueden ayudar a restaurarse.

Ella dice: "No hay nadie que no se beneficie de la práctica del yoga, sin importar la etapa de tratamiento en que se encuentren. Incluso hospitalizados, en cama, el aprender a respirar puede ayudar".

El conocimiento de la respiración y el cuerpo ayudó inmensamente a Lilly durante los últimos meses de su vida, dice Mueller. Al final, el yoga se convirtió en algo que la hizo feliz.

*El nombre de la paciente utilizado en esta historia ha sido cambiado para proteger su información médica.

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¿Desea ayudar a crear consciencia sobre los beneficios del yoga para los pacientes? Inscríbase en #‎YogaforHope San Diego el 13 de agosto de 2016. Nos reuniremos los yoguis, yoguinis y sobrevivientes de cáncer en el jardín central de Petco Park para una experiencia única con yoga, música, compras y compasión. Su participación ayudará a recaudar fondos para la investigación innovadora que se realiza en City of Hope.