A child studying intently

Subvención por $3.7 millones otorgados para tratar la deficiencia en el aprendizaje de niños tratados por cáncer

La neuropsicóloga de City of Hope Sunita Patel, Ph.D., examinará intervenciones para ayudar a abordar el déficit neurocognitivo que puede afectar la capacidad de los niños para aprender después del tratamiento para leucemia o linfoma 

Los Institutos Nacionales de Salud han otorgado una subvención por $3.69 millones en cinco años a la neuropsicóloga de City of Hope Sunita Patel, Ph.D., para realizar un estudio destinado a cubrir una necesidad vital de los niños que han completado un tratamiento para la leucemia o el linfoma linfoblástico.

Sunita Patel
Sunita Patel, Ph.D.

Afortunadamente, el índice de cura para estos tipos de cáncer es excelente pero, como resultado del tratamiento, muchos sobrevivientes jóvenes corren el riesgo de padecer un déficit neurocognitivo que puede afectar su capacidad de aprender. Algunos inclusive pueden necesitar educación especial.

Con frecuencia, sin embargo, el problema no es evidente de inmediato.

“Lo que sucede es que la curva de aprendizaje se ralentiza. Los niños continúan aprendiendo, pero no acumulan conocimiento al mismo nivel que otros niños,” dijo Patel. “Estas brechas de conocimiento finalmente se ven, pero pueden pasar hasta tres o cuatro años para que el problema pueda detectarse en pruebas.”

El estudio, que se extiende más allá del éxito del trabajo previo de Patel en supervivencia y atención de apoyo en City of Hope, está diseñado para corregir el impacto de esta deficiencia en el aprendizaje, especialmente en el trabajo escolar, y a ayudar a los niños a lograr su potencial pleno.

De qué manera los tratamientos afectan el cerebro de un niño

Los estudios de investigación con examen del cerebro han demostrado que los niños que fueron tratados por cáncer tenían menos materia blanca que otros niños, y esto probablemente sea un factor importante a la base de sus dificultades de aprendizaje. Aquellos tratados con terapias neurotóxicas a una edad muy temprana son especialmente vulnerables.

La buena noticia, no obstante, es que las mejoras en el aprendizaje por lo general pueden lograrse casi de la misma manera que se saca músculos en un gimnasio.

“Cuando el cerebro participa en actividades dirigidas, repetitivas y progresivamente desafiantes, puede crear nuevas conexiones neurales que apoyan el proceso cognitivo,” dijo Patel. “En teoría, se está cambiando la función y la estructura del cerebro.”

El estándar de asistencia actual consta de dos visitas clínicas. En la primera, al niño se le hace una evaluación neuropsicológica clínica para evaluar sus habilidades cognitivas y de aprendizaje. En la segunda, se les dicen los resultados a los padres y se les hacen recomendaciones sobre cómo mejorar los problemas que se encontraron en la evaluación. Una recomendación común es que los padres pidan a la escuela del niño que establezcan un plan de educación individualizado, lo que puede ser un proceso difícil.

El estudio de Patel aumenta el estándar de asistencia involucrando tanto a los padres como al niño durante el curso de un año, y como está construido sobre el éxito de sus estudios anteriores, se espera que sea mucho más efectivo y logre resultados duraderos.

El estudio y su diseño

El estudio está diseñado para que proporcione una experiencia de aprendizaje divertida y efectiva tanto para los niños como para los padres.

Para eliminar las dificultades involucradas para viajar a una institución del estudio, casi todo se hará en línea, incluida una videoconferencia cara a cara con un instructor del personal. Las reuniones presenciales para la realización de pruebas neurocognitivas serán al comienzo y a la finalización del programa.

Uno de los elementos más interesantes es un componente de aprendizaje en línea con actividades que los niños pueden hacer por sí mismos para mejorar las habilidades académicas. Mediante el uso de arte y efectos de sonido amigables para niños, este sistema de aprendizaje proporciona comentarios y recompensas, y lo más importante es que enseña a los niños a comprender sus errores y a corregirlos.

Los padres tendrán acceso a un sitio web creado específicamente para el estudio con materiales creados para ayudarles a guiar a sus niños en todo el programa.

El contenido, desarrollado por Patel, está compuesto por sus Four Pillars of Learning© (Los cuatro pilares del aprendizaje).

El primero es la repetición. “Practica, practica, practica y no se den por vencidos,” dijo Patel. “Esto lentamente crea capacidad en el niño para aprender y, a medida que se hace más fácil, este puede ir incorporando cosas que son un poquito más difíciles.”

El segundo es crear estrategias de estudio Es importante inculcar buenos hábitos de estudio, como elegir un momento del día para estudiar que se convierta en una parte automática de la vida del niño.

“Como el caso de las personas que se levantan a la mañana para hacer ejercicio,” dijo Patel. “Quizá uno entre en la rutina de hacer las tareas tan pronto como llega a casa, en lugar de hacerlas a último momento. E inclusive puede programar sus descansos.”

El tercero es la motivación. Al nivel más simple, la motivación, especialmente para niños pequeños, puede llegar de recompensas inmediatas como de complacer a un padre o de recibir una pequeña sorpresa. Pero para todas las edades, la motivación más importante y duradera es un objetivo significativo.

En una sesión temprana con su instructor de estudio, a los niños se les preguntará dónde se ven en el futuro. Sus repuestas pueden variar de objetivos a corto plazo, tales como reducir su ansiedad acerca de la escuela o aumentar sus calificaciones, a algo a largo plazo como querer ser médicos. Los niños luego trabajan con el instructor para crear un mapa de ruta progresivo, de modo que, paso a paso, puedan trabajar para lograr sus objetivos.

El cuarto enseña técnicas de procesamiento de la información. Con respecto a este componente, que ayuda con las habilidades de memoria, la organización y el funcionamiento ejecutivo, a los niños se les enseñan técnicas como organizar sus pensamientos escribiéndolos y creando listas de verificación para las cosas que necesitan hacerse.

Quiénes son elegibles y cómo participar

El estudio de un año está abierto para niños de 6 a 12 años que han completado su tratamiento contra el cáncer.

“El rango de edad para este estudio es ideal porque, a esta edad, el cerebro es aún muy plástico,” dijo Patel. “Y es aquí también cuando los padres tienen la mayor influencia sobre todo lo que hacen sus niños, incluidos sus hábitos de estudio.”

Los participantes pueden hablar tanto inglés como español y deben vivir en un área cubierta por uno de estos hospitales colaboradores de California: City of Hope y USC Children’s Hospital en Los Angeles, UCSD Rady Children’s Hospital en San Diego y UCSF Benioff Children’s Hospital en el área de la bahía. Además, los centros de Kaiser Permanente en Los Angeles también pueden derivar a familias elegibles.

Es un estudio controlado, en el cual la mitad de los inscritos, elegidos al azar, recibirán el programa diseñado por Patel y la otra mitad la consulta de dos sesiones que es el estándar aplicado actualmente.

Si usted tiene un niño que podría calificar y está interesado en inscribirse, envíe un correo electrónico a SPatel@coh.org.

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