La Embolización y la Radioembolización para el Cáncer de Hígado

Descripción general

Muchos pacientes no pueden someterse a cirugía por el grado del cáncer o por enfermedades del hígado subyacentes, tales como la cirrosis. En algunos casos, los tumores pueden ser tan pequeños que los tratamientos no quirúrgicos pueden ser igual de eficaces.

Nuestro equipo realiza terapias mínimamente invasivas que utilizan técnicas de imagen tales como tomografía computarizada, ultrasonido y resonancia nuclear magnética como guías para la aplicación de los tratamientos directamente al sitio del tumor. Estas terapias se pueden utilizar solas, o con otras terapias mínimamente invasivas antes de la cirugía, o en combinación con la quimioterapia.
 

Los pacientes que se someten a terapias mínimamente invasivas tienen días de hospitalización significativamente menores y mejor recuperación en comparación a los pacientes de cirugía.

Embolización y Radioembolización (Y90) Los radiólogos intervencionistas brindan una gama de procedimientos seguros y efectivos que utilizan tomografías computarizadas y el ultrasonido para guiar la administración de los tratamientos directamente al sitio del tumor, sin hacer una incisión. Nuestro equipo tiene experience en identificar a los pacientes que se beneficiarán más de las terapias como la embolización, que reduce temores mediante el bloque de los vasos sanguíneos de apoyo.

La arteria hepática es la fuente principal de sangre para la mayoría de los tumores hepáticos. La embolización consiste en inyectar pequeñas partículas a través de un pequeño tubo o catéter, roscado en la arteria hepática. Las partículas bloquean el flujo sanguíneo al tumor, privándolo de los nutrientes y del oxígeno que necesita para sobrevivir. La embolización también se utiliza para entregar partículas que están atadas con los medicamentos de quimioterapia, como la doxorrubicina.

Volver al programa de cáncer de hígado.

 

Ir al Inicio