Terapia con células CAR-T para tumores cerebrales

Uno de los grandes desafíos del tratamiento de tumores cerebrales consiste en encontrar un modo eficaz de eliminar toda la enfermedad, para que no quede ninguna célula cancerosa, a la vez que se minimice el daño en los tejidos sanos del cerebro.

La cirugía, la radiación y la quimioterapia pueden ayudar a corto plazo, pero en muchos casos el cáncer vuelve con el tiempo.

Una forma particular de inmunoterapia conocida como terapia con células CAR-T ha mostrado ser muy prometedora. Tiene el potencial de estimular las defensas naturales propias del cuerpo para destruir los tumores cerebrales y prevenir que vuelva.

La terapia con células CAR-T funciona con las células inmunológicas que se toman del flujo sanguíneo del paciente, las cuales se reprograman para que reconozcan y ataquen una proteína específica encontrada en los tumores cerebrales, para luego reintroducirlas en el sistema.

Las formas más recientes de la terapia con células CART-T, la cual se encuentra en la etapa de ensayos clínicos, emplean la células T con memoria, las cuales permanecen en el cuerpo tras combatir el cáncer. A continuación, producen una reserva activa de células que destruyen el cáncer y tienen la capacidad para detener futuras apariciones.  

A diferencia de otras terapias que podrían tomar semanas o meses en completarse, esta forma de terapia con células CAR-T se administra una sola vez. Las células reprogramadas se inyectan directamente en el sitio del tumor y siguen trabajando durante años.

El procedimiento para crear esas peculiares células toma cerca de 60 días. Los técnicos toman sangre del paciente, separan los glóbulos blancos, los enriquecen en el laboratorio y después agregan un virus particular con el fin de introducir ADN diseñado para reconocer y atacar las células cancerosas. Esas células recién programadas se cultivan en grandes cantidades, se prueban para verificar que sean seguras y se le vuelven a introducir al paciente.

La terapia con células CAR-T son muy prometedoras en los casos de personas con tumores cerebrales avanzados y de pacientes a quienes les haya vuelto el cáncer.

Este tratamiento se puede administrar de forma ambulatoria. En comparación con otros tratamientos, se ha demostrado que la terapia con células CART-T se tolera bien y tiene pocos efectos secundarios y casi ninguna toxicidad. Algunos pacientes experimentan dolor de cabeza leve, fiebre o dolores musculares que podrían durar algunos días. Los pacientes pueden volver a su rutina normal rápidamente.

Aunque la terapia con células CAR-T aún está bajo estudio, ya ha demostrado un enorme potencial a modo de tratamiento para cánceres de difícil tratamiento como los tumores cerebrales. Los médicos clínicos e investigadores de City of Hope están constantemente evaluando y mejorando esa terapia a fin de que sea más eficaz y accesible para los pacientes.