A NCI-designated Comprehensive Cancer Center
Emily Taylor Success Story Image

“El cáncer puso una ‘pausa’ mi vida. Pero con el apoyo de mis mentores, familia y amigos, por fin podemos pulsar el botón de ‘play’ nuevamente”.

Una ex atleta universitaria que ha llevado una vida sana y nunca ha fumado, Emily Taylor de 18 años se estaba preparando para celebrar su segundo aniversario con su novio de la universidad cuando ella descubrió que tenía cáncer del pulmón en etapa 4.

Tras su diagnóstico, ella comenzó de inmediato el tratamiento en City of Hope y desde el primer día juró que haría lo que fuera necesario para sobrevivir, especialmente a dos años de exploraciones limpias que no mostraban ninguna evidencia de enfermedad (NED, por sus siglas en inglés), un hito importante para los sobrevivientes de cáncer de pulmón y un indicador positivo de los resultados a largo plazo.

Taylor se sometió a un régimen de tratamiento riguroso en City of Hope para luchar contra su cáncer, incluso cirugía para retirar su pulmón derecho, radiación y ocho rondas de quimioterapia. Ya que empezar una familia era una prioridad para Taylor y su esposo, Miles, ellos conservaron nueve embriones antes de la terapia del cáncer.

Durante el tratamiento — dirigido por Karen Reckamp, M. D., codirectora del programa de cáncer del pulmón — Taylor resistió valientemente las intensas terapias y sus efectos, pero ella estaba preocupda por el efecto de la enfermedad en su familia, amigos y seres queridos — incluso en miles.

“Una vez yo le pedí a Miles que se relajara y que respirara suavemente, y él me dijo que él respiraría normalmente en dos años cuando no se mostrara ninguna evidencia de enfermedad... entonces yo asimilé su comentario y me embarqué a esa fecha de dos años.”

Desde Mayo del 2015, Taylor no muestra ninguna evidencia de enfermedad.

“Yo rompí en llanto. Sollocé. Me tire en los brazos de Miles y lloré. Saqué años de frustración y temor de mi interior,” Dijo Taylor. “Él me abrazó y me susurró al oído, ‘Vas a ser mamá’. Y lloré aún más, pero con la sonrisa más grande en mi rostro”.

Ya sin la carga emocional del cáncer sobre sus hombros, los Taylor ahora están embarcándose en su próxima aventura de formar una familia.